viernes, 3 de noviembre de 2017

Fernanda Castillo se despide con nostalgia de su personaje de Mónica Robles, en la exitosa saga de ‘El Señor de los Cielos’.

Fernanda Castillo se despide con nostalgia de su personaje de Mónica Robles, en la exitosa saga de ‘El Señor de los Cielos’.
La actriz compartió en sus redes una foto en la que aparece por primera vez caracterizada en ese fuerte personaje: “Enero del 2013, creo que es la primera imagen de Mónica Robles que tengo; ni yo me reconocía. Ahí la carpeta roja que usé hasta hace un mes. Esta foto me llena de orgullo y de nostalgia”.

Raúl Méndez, quien interpretara al inolvidable ‘Chacorta’, respondió a su mensaje: “Pero lo que viene está ‘más mejor’, dijera Chacorta”.

‘El Señor de los Cielos’ termina su quinta temporada, y posiblemente con ella, el personaje de Fernanda ya llegue a su fin.

Sigue la acosomania!. Ocho trabajadores de “House of cards” denuncian acoso sexual de Kevin Spacey.

Son ahora los trabajadores que coincidieron con él en “House of cards” quienes elevan ahora denuncias por acoso sexual contra el actor Kevin Spacey. Los descargos se hicieron a través de la cadena CNN, donde se asegura que por lo menos ocho testimonios comprometen al intérprete.

Un exasistente de producción, quien prefirió mantenerse bajo anonimato, asegura que Spacey lo atacó sexualmente durante una de las primeras temporadas de la serie de Netflix.

“Las ocho personas, cada una de las cuales habló con CNN bajo condición de anonimato por temor a repercusiones profesionales, describieron la conducta de Spacey como depredadora, con toques no consensuados y comentarios toscos”, se lee en la publicación.

De acuerdo a CNN, el perfil de las víctimas del actor eran “típicamente jóvenes y hombres”. El mismo exasistente de producción, aclara que el incidente personal con Spacey se produjo cuando ambos estaban en un auto a pocos minutos de entrar al set de grabación de la serie. Aquí, el intérprete habría tocado la entrepierna del trabajador sin el permiso de este.

“Estaba en estado de shock. Él era un hombre en una posición muy poderosa en el programa y yo era la última parte de la cadena alimenticia”, describió la víctima. “Le dije: ‘No creo que esté bien esto, no creo que me sienta cómodo””. Según su testimonio después del encuentro, Spacey abandonó el lugar.

Según el testigo, la supuesta agresión sexual se produjo meses después de una queja que le mismo trabajador presentó a sus superiores en relación a las conductas que estaba teniendo Spacey. La solución de los supervisores, de acuerdo a CNN, fue que él no se quedara a solas con Spacey mientras en el set.

“No tengo ninguna duda de que este tipo de comportamiento era rutinario para él y que mi experiencia fue una de muchas. Fue un ambiente tóxico para los hombres jóvenes que tuvieron que interactuar con él en la tripulación, el reparto, los actores de fondo”, agregó.

La seguidilla femenina inaguantable!. Cada vez más mujeres pagan por servicios sexuales de hombres. Leer.

Fuente BBC Mundo/El Diario NY
Picoteando el Espectáculo


Cada vez más mujeres pagan por servicios sexuales de hombres

“La primera vez que usé los servicios de un acompañante masculino fue hace unos años, por la simple razón de que quería sexo”.

La que habla es Charlotte, una británica de 42 años.

“Como madre soltera y sin pareja, no me gustaba la idea de buscar a hombres con los que acostarme en bares“, comienza a explicarle a BBC Mundo, previendo que se le preguntara aquello por lo que la han cuestionado tantas veces: ¿por qué pagar por sexo si se puede conseguir gratis?

“Porque aunque a ti no te guste tanto el tipo y al final no tengas ganas (de acostarte con él), muchas veces hay malentendidos. Yo no quería esa presión, y alquilar los servicios de un escort es una transacción limpia, clara, en la que todas las partes saben lo que van a obtener”, prosigue.

“Además, quería un hombre que supiera lo que hace. La verdad, hay cada vez más mujeres que buscan estos servicios profesionales porque consideran que muchos de sus coetáneos son malos en la cama“, zanja.

Charlotte quedó con el acompañante en cuestión en un hotel al atardecer. “Fue muy profesional, nada sórdido. Tampoco fue romántico, pero sí placentero. Fue al grano. Estaba ahí para satisfacerme”.


Dos horas con él le costaron 120 libras (unos US$160).

“Eso sí, necesitas dinero. Pero nos llevamos tan bien que después incluso fuimos al bar y nos tomamos algo”.
Tendencia al alza

No está claro cuántas mujeres suelen optar por estos servicios. Pero los expertos coinciden en que es una tendencia al alza.

“Es un hábito más extendido de lo que se cree“, le dice a BBC Mundo el psiquiatra y sexólogo Adrián Sapetti, quien fuera presidente de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana (SASH).

“Tiene mucho que ver con los nuevos roles de la mujer”, añade. “El sexo remunerado supone una situación de poder, un atributo que tradicionalmente detentó el varón. Pero ahora la mujer también paga. Y se permite disfrutar”.

Sin embargo, no hay estudios globales que pongan cifras al fenómeno.

Existen informes aislados sobre el turismo sexual femenino, sobre mujeres que acuden a Asia o al Caribe en busca de acompañantes locales con los que mantener relaciones sexuales durante las vacaciones a cambio de dinero o regalos.

Pero en busca de una radiografía más completa y para entender por qué tipo de servicios sexuales pagan las mujeres, por qué lo hacen, qué esperan de ello y cómo negocian su seguridad física y sexual, hace cinco años Sarah Kingston creó la iniciativa Women Who Buy Sexual Services in UK (Mujeres que compran servicios sexuales en Reino Unido).

Esta profesora de criminología de la Universidad de Lancaster, especializada en políticas sobre la prostitución y el trabajo sexual, es la investigadora principal del proyecto.

La acompaña en la misión Natalie Hammond, una profesora de salud y asistencia social de la Universidad Metropolitana de Manchester, cuyo trabajo se centra en las áreas de la sexualidad, el género y el cuerpo.

El punto de partida de su investigación fueron los anuncios clasificados de diarios y páginas web.

“Descubrimos que el 63% de los avisos estaban dirigidos a mujeres, un porcentaje mucho mayor del que se podría pensar”, le dice Kingston a BBC Mundo.

En 2012, contabilizaron 5.246 anuncios de escorts masculinos para mujeres y este año el triple, 15.732.

“Esto indica que hay mercado y que además es creciente”.

Tras años de trabajo de campo y de recopilar decenas de testimonios, la investigadora tiene claro que las mujeres buscan profesionales en internet, principalmente a través de agencias, mientras que los hombres optan por la vía más tradicional (prostíbulos, etc.). Aunque dice que identificaron un burdel dedicado a clientas femeninas en Londres, ya desaparecido.

Durante la indagación se encontraron con clientas de todas las edades, “pero principalmente en la treintena o cuarentena, la mayoría casadas, con buenos puestos, exitosas en su trabajo, con hijos crecidos“, relata.

Sobre las motivaciones que las llevan a contratar servicios sexuales profesionales, cree que no se puede decir que sean muy distintas a las de los hombres.

“Hay algunas razones que se solapan”, asegura Kingston.

“Por ejemplo, el interés por experimentar cosas nuevas se da en ambos sexos, también la falta de tiempo para invertir en una relación sentimental o una pareja que no cubre todas sus necesidades”.


Aunque existe otro factor en el que los expertos, así como todas las consultadas que alguna vez pagaron por servicios sexuales hacen hincapié: el de la seguridad.

“Para las mujeres es una opción más segura que una relación sexual de una sola noche con un desconocido, sobre todo si la transacción la gestiona una agencia”, explica la especialista.

“En ellas se encuentran reseñas de otras clientas, algunas permiten conocer al escort antes, además de que los empleados suelen querer usar condón y son conscientes de las enfermedades de transmisión sexual”, explica la especialista.

Contratar servicios sexuales por esa vía es, de acuerdo a la experta, una manera de evitar episodios como los que recoge la página web 1001 Geschichte.

Este sitio en alemán recopila decenas de testimonios de mujeres que denuncian haber sido estafadas por amantes que conocieron en viajes y cuyos servicios sexuales recompensaron con dinero o regalos.
“Mundo oculto”

Cristian, un joven de 30 años que ofrece sus servicios sexuales en Barcelona, confirma que la mayoría de las clientas contactan a los profesionales a través de agencias en internet.

“Lo hacen también por discreción. Es un mundo muy oculto”, agrega.

Cuenta que la primera llamada de una clienta la suele recibir siempre de un número privado. “Así no se deja rastro. Es la confidencialidad absoluta“.

Lleva en el oficio apenas un año, con tarifas que van de los 25 euros (US$29) la hora de acompañamiento a 50 (US$58) por hora de servicio sexual completo, según se lee en su perfil de un sitio web de contactos.

De sus clientas, de entre 30 y 55 años, comenta que las más jóvenes buscan satisfacer fantasías sexuales sin miedo a ser juzgadas o ver sus peticiones rechazadas, y las mayores compensar la falta de autoestima y la insatisfacción sexual dentro del matrimonio con compañía joven.

Sobre su trabajo, insiste en que es “un servicio, con unas normas y un protocolo a los que hay que serles fiel”.

“Cuando un prostituto es contratado, se convierte en un objeto”, explica.

“Si una chica te contrata, no quiere relaciones sexuales normales. Aunque siempre puedas marcar tus límites, tienes que renunciar a tu placer. Es un servicio, un trabajo. Tienes que conseguir que le guste (a la clienta) y que quiera repetir. Es un mundo frío”, aclara.

“Y es el dinero lo que mueve esto”.

Efectivamente, a Iván, un joven de 24 años que trabaja como escort en México, le llegan a pagar cifras muy altas por su compañía.

“Son clientas adineradas, a quienes contactamos en spas o clubs deportivos en zonas privadas”, le cuenta a BBC Mundo. “Algunas ponen la oferta y hay quien llega a abonar de 10,000 a 15,000 pesos por día (US$530 a US$796)“.

Acuden a él y a su hermano mayor, de 26, quien también está en el negocio, “porque en casa no las hacen sentirse bien”.

“Muchas veces sus esposos son viejos y aburridos, y les falta cariño. Y nosotros estamos en forma, somos divertidos y las escuchamos”, asegura.

Pero no siempre hay sexo de por medio.

“La mayoría de las veces sí, aunque en otras solo vamos a cócteles en la playa, solo de compañía. Y allí nos presentan como sus novios”, asegura.

“Nos piden que seamos detallistas, que las tratemos bien y que las presumamos con la gente”.
Masaje sensual

Sin embargo, no todas las mujeres que deciden pagar por recibir placer optan por los servicios de un gigoló.

Otras prefieren someterse a un masaje sensual.

En la web abundan los sitios que los ofrecen, bajo distintas denominaciones.

Intimacy Matter’s, del británico Colin Richards, es uno de ellos.

“Aunque el principal servicio que ofrezco es el masaje tántrico, como ese suele ser un eufemismo para otro tipo de servicios preferí llamarlo sensual”, le explica a BBC Mundo en su estudio con vistas al Támesis, en una zona de renta alta de Londres.

“Y tampoco le quise decir terapéutico, porque no necesariamente tienes que haber sufrido un trauma para acudir a mí“.

Sus clientas lo suelen contactar por correo y antes de cualquier encuentro deben rellenar un cuestionario con 25 preguntas, con las que Richards entiende de dónde vienen y qué quieren, pero también cuáles son sus límites.

Por ejemplo, les pregunta si solo quieren un masaje superficial o prefieren que vaya más allá.

En función de eso, ofrece masajes a dos o cuatro manos, de distintas duraciones y precios.

La mayoría de las veces el resultado final suele ser el orgasmo de la clienta, pero nunca hay penetración. El terapeuta solo participa con sus manos.

“El masaje tiene que ser tan real como sea posible. Tiene que replicar un proceso de excitación natural. Pero con límites profesionales”, explica Richards, quien se considera también mentor sexual y de relaciones.

“Esto es, si una clienta me dijo que lo pasó muy bien y que deberíamos tomar un café, la respuesta obviamente es que no”.

Por su estudio de masajes, que parece más un salón de estética de lujo —con sus camillas, su luz tenue y su decoración con flores y plumas, y opción de ducha—, han pasado mujeres de todo tipo.

“Tengo clientas que vienen de Argentina, Canadá, Sudáfrica, celebridades y princesas sauditas, bailarinas de pole dance, de burlesque, incluso trabajadoras sexuales.

“El sexo es un gran nivelador”, asegura.

Antes de cualquier sesión, suele mantener una charla de 20 minutos con las clientas.

“Les digo: esto es como cuando tienes miedo a volar y vas a una terapia”, relata,”podemos hablar todo lo que quieras sobre cuán seguro es volar, pero algún día hay que montar en avión”.

Al preguntarle si se considera un trabajador sexual, responde: “Bueno, trabajo con sexo. Sí, lo soy. Pero para mí Jamie Oliver (un famoso chef británico) es un trabajador de la comida. Y en ese sentido, yo soy el Jamie Oliver del sexo“.
Hombres “egoístas”

Sarah, una endocrinóloga de 34 años lleva cinco de soltería intermitente y quedaba de vez en cuando con un amante, cuando decidió contratar un masaje sensual.

“Era poco aventurero en la cama y bastante egoísta en el sexo. Cuando él conseguía lo que quería (llegar al orgasmo), apresuraba nuestros encuentros para terminar. Y no eran placenteros para mí”, le cuenta a BBC Mundo sobre su pareja ocasional.


Pero es consciente de que acudir a servicios profesionales no está libre de señalamientos.

“Aunque en mi grupo de amigas no es algo de lo que avergonzarse, pues hay otras que lo han probado, por norma general está estigmatizado“, reconoce.

“Pero no debería ser así: no hacen nada ilegal y son profesionales”, reclama.

“Además, pasan las pruebas del VIH, de la hepatitis, el nivel de higiene es muy alto, son considerados, muy agradables y las instrucciones que dan son claras”, enumera la médico.

Camille, de 52 años, con pareja e hijos, está de acuerdo.

“La razón por la que yo opté por estos servicios fue para conocer mejor cómo funciona mi cuerpo y para aprender más sobre el disfrute del sexo“, explica esta profesional de la mercadotecnia y la comunicación que ha trabajado en el sector textil y el de la moda.

“No es que hasta entonces no disfrutara del sexo. Lo hacía. Pero pensaba que debía haber algo más allá, diferentes estadios del orgasmo”, confiesa.

Según ella, los terapeutas ayudan a descubrirlo. “Y eso te empodera”, subraya.

“Y, al fin y al cabo, es muy importante que tomemos el control de nuestra sexualidad”.

El bajo a gusto!. Un estilista argentino asegura que Penélope Cruz "tiene piojos y huele a chivo".

Fuente el Economista.es
Picoteando el Espectáculo


Se llama Javier Luna y es uno de los estilistas más reconocidos entre las celebrities. Cindy Crawford, Naomi Campbell y Claudia Schiffer han sido algunas de las famosas que han pasado por sus manos, pero de quien guarda un recuerdo más especial es de la esposa de Javier Bardem: "Una vez me tocó hacer un comercial con Penélope Cruz y tenía olor a chivo, no podía creerlo".

Y eso no es todo. Según el estilista, que concedió una entrevista al programa Los Ángeles de la Mañana, el pelo de la musa de Almodóvar tampoco atravesaba su mejor momento: "No dudo que por ahí haya andado algún piojo". Los presentadores del espacio salieron al paso tratando de defender la higiene de Penélope Cruz (43): "Hay mucha gente con piojos porque tienen hijos pequeños", aseguró la presentadora, Analía Franchín. "Esa es la excusa", rebatió Luna.

De ser cierto, Pe no sería la única famosa que ha tenido que atravesar esta irritante situación. Madonna (59) también tuvo que luchar contra estos indeseables bichitos y lo confesó sin complejos durante una encuentro con Portia di Rossi: "No pongas las manos sobre mi pelo, hay una plaga de piojos en mi casa".

Jennifer Garner (45) confesó en una ocasión que su primer encuentro con George Clooney estuvo marcado por los piojos: "Todos teníamos piojos y tratábamos de librarnos de ellos con un producto grasiento cuyo olor es una mezcla entre azufre y romero. Ben (Affleck) y yo fuimos a una fiesta y a la primera persona que me encontré fue a Clooney, al que no conocía. Él me olió, pero fue muy delicado y no dijo nada", desveló entre risas la actriz.

Por la galleta, el picoteo va en baja! A Eduardo Yáñez le ha escaseado el trabajo luego del atercado que tuvo con un reportero de Univisión.

A Eduardo Yáñez le ha escaseado el trabajo luego del atercado que tuvo con un reportero de Univisión.

Dos productores lo estaban contemplando para sus nuevas producciones y luego del conflicto no le han regresado la llamada, según informa eluniversal.mx.

Eduardo también había sido invitado a la comida de despedida de José Bastón, quien deja su cargo como Presidente de Televisa Internacional, y aunque ya estaba confirmado, lo llamaron unas horas antes para desinvitarlo.

Atención jovencitas!. La actriz Kate Winslet dice que está preocupada por la presión que las chicas jóvenes tienen en mente para lucir en forma “perfecta”.

La actriz Kate Winslet dice que está preocupada por la presión que las chicas jóvenes tienen en mente para lucir en forma “perfecta”.

No obstante, Winslet siente positivo que en la actualidad, la gente celebra las curvas más, informa el dailymail.co.uk.
“Siento que estamos celebrado más las curvas en los últimos cinco años”, dijo Winslet.

“Pero me preocupa la presión adicional para ser ‘perfecto’ en las niñas que crecen ahora. Estoy horrorizada con el mal uso y los peligros potenciales de las redes sociales para nuestra generación más joven.

“Debemos ser conscientes de cuán dañinos son para la autoestima de los niños y el proceso natural de crecer ciertos aspectos de este ‘compartir’ en las redes sociales”, agregó.

"Más allá del invierno". Conversar con Isabel Allende: “La vida me censuró, porque escribo solo de lo que me interesa”. Leer.

Fuente Joaquin Badajoz/El Diario NY
Picoteando el Espectáculo

Conversar con Isabel Allende —entrevistarla es un calificativo demasiado presuntuoso para ese diálogo afable donde la palabra no se deja vencer ni cuando escucha, llena de comentarios irreverentes, espontáneos, a veces escandalosos, pero nunca premeditados, confidencial hasta donde permite la intimidad, cálida siempre— es atravesar un río caudaloso. Sin uno darse cuenta termina atrapado en alguno de esos remolinos de palabras en los que se invierten los papeles. Hasta el punto de que uno llega a olvidar que está hablando con la escritora más leída del mundo en lengua española, y que todo debe más o menos girar en torno a un libro: Más allá del invierno, su novela más reciente, que acaba de lanzar el pasado 31 de octubre en Estados Unidos Vintage Español.

¿Cuál es el contexto en que surge la idea de este libro?
Me separé. Se me murió mi agente, Carmen Balcells, que era como una madre para mí. También tres amigos muy íntimos y mi perra. Nunca me deprimo, pero era uno de esos momentos en los que sientes que el invierno no termina nunca, por dios. Que te está pasando una cosa mala detrás de otra. Pero al escribir el libro, al exorcizar esa sensación de invierno, me acordé de que yo, como todos, también tengo un verano invencible adentro. Es cuestión de darle oportunidad para que se manifieste. Y como la vida es muy rara hasta me ha caído un amor ahora, imagínate tú.

Cuando empecé a escribir el libro no lo conocía. Y ahora, mira, ha vendido su casa, está deshaciéndose de todo lo que tiene para irse a California… ¡Y estamos enamorados como cuando teníamos 16! Los periodistas me preguntan, ¿cómo es, qué se siente? Y yo les digo, igual. Lo único que cambia es que uno tiene una sensación de premura, de que tú sabes que no tienes mucho tiempo por delante.
Para amar así, apasionadamente, se necesita salud, flexibilidad. No pasarlo en una silla de ruedas. Entonces pienso, ¿cuánto me queda? No sé, pero lo que me quede lo voy a pasar bien.

Tus últimos libros hablan de la vida del emigrante en Estados Unidos. ¿Buscas un público natural un poco diferente: el lector hispanounidense?
Para nada. Los lectores en español han sido muy fieles conmigo en todas partes, y mi intención cuando escribo algo no es ganar lectores sino contar una historia que me importa. Tengo una fundación que trabaja con inmigrantes y con refugiados. Entonces, lógicamente, el tema lo tengo todos los días sobre la mesa. No tengo que investigarlo tanto y además me importa mucho.

Es tu propia historia también…
Bueno, pero mi propia historia ha sido una historia de éxito si tú piensas. Es cierto que he sido refugiada política y he sido inmigrante, pero la mía es una historia de alguien que no ha pasado por las cosas que pasan los refugiados normalmente. En eso he sido muy privilegiada. Pero me puedo poner en el caso. Nadie abandona su tierra, su lengua, su familia, su casa, su trabajo, para irse a otro lado sino es porque está desesperado. Porque está escapando para salvar la vida. Mira, hace unos años no había refugiados de Siria, ¿por qué ahora hay millones de refugiados sirios en Europa? Porque están escapando de la muerte. Yo creo que la gente no entiende eso. La gente cree que vienen a aprovecharse del país. Vienen escapando. La gente que viene de Latinoamérica, especialmente de Guatemala, El Salvador y Honduras, ese triángulo de la muerte, donde están las pandillas, los narcotraficantes, la corrupción… Esa gente no tiene trabajo, no tiene dinero, está amenazada, la elección es escapar o que te maten. Es muy duro. Juzgarlos como si fueran delincuentes a mí me parece atroz. Estoy muy involucrada con eso, por eso tal vez aparece en lo que escribo, porque me importa mucho.
También otra cosa que aparece en este libro y en el anterior es el amor maduro, y es porque yo tengo 75 años, Joaquín. Tengo que pensar en la vida de la gente madura.

Muy pocos autores tratan el tema de la forma en que lo haces, la idea de que se sigue amando con la misma vitalidad. Al referirse a la edad madura se enfatiza más en la decrepitud.

Es que esa no ha sido mi experiencia, ni la de la gente a mi alrededor. Creo que hay una especie de tabú respecto a la gente mayor, sobre todo en el aspecto sexual, pero en muchos otros aspectos. Se piensa que la gente mayor no es creativa, que no es sensual, que no se enamora, que se va encerrando cada vez más; y aunque en cierta medida es verdad, estamos viviendo cada vez más, y cada vez más sano. Estoy hablando de gente que tiene acceso a la educación y la salud, que no somos todos, por supuesto, algunos. 

El mundo hoy día tiene la mayor población adulta de su historia, y la mayor parte de ellos todavía está en capacidad de producir, de dar, de aprender, de enamorarse y estar físicamente aptos. Y la literatura no se ha puesto al día en esto.

Tu mamá, Panchita, es aún una de tus primeras lectoras. ¿No te da un poco de pudor que lea lo que escribes?
(Risas). No, no me pongo en ese caso. Te voy a decir que hay miembros de la familia que no me hablan por años (risas). No me importa nada. No me censuro porque mi mamá lo va a leer. Cuando en una escena sexual no describo la mecánica de lo que está pasando es porque me parece más efectivo, más eficaz, desde el punto de vista literario usar la imaginación del lector, que ponga de sí para completar la escena. Lo mismo cuando se trata de una escena de tortura o violencia. Pienso que es mucho más eficiente describir el sonido, por ejemplo, y no lo que le están haciendo a la persona. Me censuro por la honestidad de decir lo que creo que es verdad, la responsabilidad de no meterle en la cabeza ideas atroces a un sicópata. Y esa es, más o menos, la única censura que tengo. El resto me lo censura la vida, porque escribo solo sobre lo que me interesa. Nunca voy a escribir un libro sobre Wall Street, pero acabo de escribir un libro sobre refugiados.

Este tema surgió en una especie de brainstorming familiar. ¿Cómo encuentras tus temas para comenzar a escribir esos 8 de enero como es costumbre?

Me puedo sentar alrededor de la mesa con mi familia y todo el mundo dar una idea, pero no voy a escribirlo si no me toca en lo personal y no me importa mucho. Por eso, cuando comenzaron a lanzar ideas ese día a la hora del desayuno, escribe sobre esto, escribe sobre lo otro, cuando mi nuera dijo tienes que escribir sobre los refugiados, porque mi nuera es la que maneja mi fundación, con ella es que trabajamos en esto, ya ahí inmediatamente me empezó la cabeza a funcionar en torno a esa idea. ¿Quién sería esta persona indocumentada que ha llegado a Estados Unidos? ¿Por qué se esconde? Ahí empieza. De todas las ideas que dieron, bueno, agarré tres o cuatro, no todas.

Volviendo a la idea anterior sobre la eficacia literaria de las escenas sexuales. A mí me fascina cuando voy leyendo, y Richard, uno de los protagonistas, se impacienta por el erotismo de una escena, y extraña que las películas no sean como antes, cuando se apagaba una luz, se cerraba una puerta… Es de ese tipo de ideas que te dejan reflexionando. ¿Por qué hemos llegado a este nivel de holgazanería mental en la que todo tiene que estar descrito, y la sugerencia y la sutileza han ido desapareciendo y sustituyéndose por un mundo más pornográfico en el sentido amplio del término?
Y además, empiezan los niños a ver pornografía digamos a los 11 años, y luego ya nada les parece excitante, ya nada les parece estimulante o romántico, porque hasta dónde vas a llegar. Lo mismo con la violencia. Ya se llegó a un punto en el que hay unas cosas en la televisión en que están cortando a una persona en pedacitos y los niños tranquilamente comiendo pizza y mirando esto. Creo que funciona mucho mejor la sugerencia. Fíjate que mi abuelo, que era muy antiguo como te podrás imaginar, decía que el escándalo no está en el desnudo sino en el transparente y el arremangado (risas). Fíjate qué cosa más linda.

Isabel, aunque has viajado mucho y tienes una vida muy itinerante y rica en ese sentido, has vivido la mayor parte del tiempo residiendo en Estados Unidos…
Treinta años ya.

¿Sientes tú que este es uno de los momentos de particular gravedad para el inmigrante hispano o has visto otros momentos de esta misma magnitud?

No, no lo he visto en los treinta años de mi vida aquí. Pero cada oleada de inmigrantes que ha llegado a este país desde sus comienzos es recibida con hostilidad. Recibieron mal a los italianos, a los judíos, a los árabes, a los irlandeses, los polacos.


 Toda esa gente hacía los trabajos que nadie quería hacer y los trataban pésimo. Hasta a los escandinavos que llegaron aquí emigrando porque eran pobres. Siempre maltratados y se van incorporando. Les cuesta más incorporarse a una oleada de emigrantes que se ven distinto, como fue el caso de los chinos, de los japoneses y de nosotros, los latinoamericanos. Nos distinguimos en la calle. En cambio, los escandinavos, los irlandeses, se mezclan mejor. Pero tarde o temprano, la segunda o tercera generación son completamente aceptados. Fíjate que hoy día los mejores estudiantes de las universidades son chinos, mujeres chinas. Entonces, se incorporan al final. Creo que estamos pasando un pésimo momento con Trump, pero esto va a pasar. 

Como todo pasa, mira. Hay que ver las cosas en su contexto histórico. Este país, como el mundo, evoluciona. Estamos pasando por un invierno largo, pero el verano invencible está ahí, y bajo la superficie se mueven fuerzas de resistencia, de activismo, de cambio. La gente joven está harta con el sistema político y con las ideologías que se les ofrecen, que ya no sirven en el siglo XXI. Seguimos con las mismas del siglo XIX, seguimos pensando en términos de izquierda y derecha.

Como has vivido tanto en Estados Unidos, me interesa conocer tu criterio sobre otro tema, que es el Spanglish. Dices en algún momento de tu novela que es como “el idioma oficial de muchos latinos en Estados Unidos”, yo en cambio no lo veo así. Es tan desarticulado el Spanglish que lo veo más bien como un recurso mnemotécnico. Algo que el emigrante usa cuando necesita comunicarse con alguien con quien comparte más o menos ciertos parámetros idiomáticos. Ese tipo de comunicación tan imperfecta y tan rudimentaria de un emigrante que no se ha asimilado aún.
Aunque yo diga en el libro que es un idioma, no es un idioma, es un recurso. Un idioma tiene una gramática, una literatura. 

Simbólicamente es un recurso idiomático, que es muy comprensible. Fíjate que mi ex marido era abogado, y cuando tenía que ir a la corte, el 90% de sus clientes eran latinos, y los llevaban a la corte, donde hay un traductor oficial, y el traductor no entendía una palabra de lo que la gente estaba diciendo porque no estaban hablando verdaderamente en español. Entonces mi marido que se había criado con los mexicanos que agarraban naranjas en las huertas de Los Ángeles, y en East LA, se había criado entre los pobres, hablaba el español como bandido mexicano. Entonces él iba a la corte a traducir a sus propios clientes porque el traductor oficial no entendía. Eso pasa, que uno en la necesidad de darse a entender cambia las palabras, por ejemplo, en vez de decir un camión, uno dice la troca, por truck. Y hay cosas lindas como el toileto, y otras tantas. Hay un diccionario pachuco que es una maravilla. Es fascinante. Lo importante es la comunicación. Entendernos de alguna manera. Si nos vamos a poner preciosistas respecto al idioma, cómo se va a comunicar la gente aquí que son analfabetos muchos de ellos, que no saben hablar el español todavía, o son mayas, qué sé yo. El idioma de la calle, de los pobres, de los inmigrantes, de los analfabetos, de los que viene de los campos, es un idioma armado como se pueda.
Quiero cerrar con una pregunta personal. ¿Me sorprende que siempre terminas en muy buenas relaciones con tus exmaridos?
Bueno. Oye, pero Joaquín tampoco digas tus “exmaridos”, como si hubiera tenido seis que son dos nada más (risas). Joaquín, es que a mí no me han hecho nada grave. Si hubiera tenido un marido que me pegaba, pero no es mi caso. Nos hemos separado porque se acaba el amor, pero nos amamos alguna vez, y convivimos y nos conocemos. Y yo sé perfectamente que Willy (el también novelista William C. Gordon) no haría nada para fregarme, y yo a él tampoco. Mira, acaba de estar enfermo Willy, y yo he estado pendiente por si necesitaba algo, para ayudar, como él me habría ayudado a mí seguramente. Yo pienso que se va el marido pero queda el amigo.

“Las Lagartonas“ están enemiguitas!. Montserrat Oliver y Fabiola Campomanes confirman alejamiento con Kate del Castillo. Ver vídeo.

Fuente El Diario NY
Picoteando el Espectáculo

La hermana de Kate del Castillo desató la polémica entre esta y sus amigas “Las Lagartonas“, como se hacían llamar. Verónica del Castillo le dijo a Kate que muchas de las que se hacían llamar sus amigas no necesariamente lo eran. Sobre todo porque muchas de ellas se alejaron de la protagonista de La Reina del Sur, cuando esta se vio implicada en el escándalo con el narcotraficante

Los lazos que antes unían a Yolanda Andrad
e, Roxanna Castellanos, Montserrat Oliver, Fabiola Campomanes y Kate del Castillo se ha desintegrado. En declaraciones pasadas la misma Kate dijo haberse sentido olvidada o marginada por “sus amigas”.

La prensa mexicana conversó con Monserrat y Fabiola al respecto y ambas confirmaron la nota. La modelo dijo que ella quiere mucho a Kate y que su amistad está bien. Pero confirmó que “tal vez para sus ojos algunas de nosotras no estuvimos como ella quería que estuviéramos en ese momento. Pero era un tema muy delicado del cual desconocíamos completamente y no podíamos hablar porque sí hablábamos nos daba miedo perjudicar más el asunto“. Y corroboró que el grupo en general se mantuvo al margen de la actriz. Reveló también que esta actitud fue la “que le dolió un poco a Kate“.

Oliver aseguró que pasada la tormenta han conversado con del Castillo y actualmente la relación “está bien”.

Por su parte Fabiola Campomanes aceptó haberse alejado de Kate cuando se dio a conocer el encuentro entra su amiga y “El Chapo” Guzmán. “Yo fui justamente de las que se alejaron porque tengo una hija y fue muy agresiva la manera en la que llegaron a cuestionar cosas“.

Campomanes asegura que realmente todo lo que estaba pasando alrededor de su amiga la asustó, sobre todo porque ella no sabía nada al respecto. Por otra parte, la también actriz fue muy enfática al decir que Kate acertó al dar su versión de los hechos. “Creo que es muy importante que ella haya salido para decir lo que vivió y cómo fueron las cosas“. Pero también enfatizó en que esta será la última vez que ella hable de sus amigas. “No me gusta hablar de mis amigas. Esta es la última vez que lo hago, ya dije mi versión en el documental. Yo creo que cada persona tiene su carrera”.

Fabiola concluyó su declaración reiterando su amor, respeto y admiración por su amiga Kate del Castillo. “Mi amistad con ella sigue”.

Que quede claro!. El promotor artístico Sexce dice Zacarias Ferreiras tiene dos años sin cotizar, ni realizar presentaciones en República Dominicana.

Por Yordy Torres
Picoteando el Espectáculo

El promotor artístico Sexce, representante en la República Dominicana del bachatero Zacarias Ferreiras, aclara que su artista no debe estar en la lista de precios por presentación de los artistas del g
énero bachata que aparecen en el mismo. Actualmente el cantante no tiene cotización en el país, ni está realizando presentaciones.

Destaca Sexce, que el interprete de "Sobran las palabras", tiene m
ás de dos años, que no hace presentaciones artística en República Dominicana. Su carrera actualmente esta enfocada en lo internacional, sin dejar de tener presencia de difusión de su música en su tierra.

Est
ás aclaraciones vienen por el listado de cotización para contratar algunos bachateros dominicanos, en la misma se incluía a Zacarias Ferreiras, con $600,000.00 mil por presentación. 

Sexce desmiente categóricamente el valor que le adjudican a su artista, por lo que pide no etiquetar precios de Zacarias Ferreiras en República Dominicana.

Zacarias Ferreiras que se present
a este 11 de noviembre, en el teatro United Palace, en un concierto exclusivo y que tiene de invitado a Alex Bueno.

Alfonso Rodríguez pidió una oración por padre de actriz Shaddy Patricia recibe impacto de bala en el rostro durante atraco.

Por Richard Hernandez/Masvip
Picoteando el Espectáculo 

El director de cine Alfonso Rodríguez pidió una oración por el padre de la actriz, Shaddy Patricia, quien ayer se convirtió en víctima de la delincuencia que azota a la República Dominicana.

En la solicitud hecha a sus miles de seguidores el también actor explica que el papá de Patricia, quien participa en la película (aún en filmación Los Malcriados) recibió un tiro en el rostro mientras se encontraba en su oficina.

“A todo el equipo de #malcriadosmovie oremos por la recuperacion del papa de nuestra querida @shaddypatricia quien fué victima ayer de la violencia que nos arropa, fué impactado en la cara por disparo, mientras se encontraba en la oficina de su dealer de carros en la 27 de feb, entraron dos hijos de su madre, estamos contigo querida shaddy”, compartió Rodríguez.

La actriz tiene una participación en la más reciente producción de Alfonso Rodríguez dirigida por Giancarlo Beras-Goico.

El film es protagonizado por Pamela Sued y Francisco Vásquez.

El catador de panties! Cristian Castro agarró una de la ropa interior que le lanzaban sus fans al escenario y la olió en pleno show.

Fuente el farandi
Picoteando el Espectáculo

Durante su gira de conciertos en Argentina titulada “Como lo hice yo. La historia de un ídolo” dedicada al cantante Sandro de América, el cantante Cristian Castro dio de que hablar.

En medio del show, Castro agarró una de la ropa interior que le lanzaban sus fans al escenario y la olió en pleno show, acto que impresionó a sus seguidores.

Esa noche el hijo de la actriz Verónica Castro, se encontraba acompañado de una “amiga” rubia quien se presume que pudiera estar saliendo con él.

“Sepan que este show, de corazón, lo hago y haré por toda la Argentina con un entusiasmo muy especial, admirando y respetando muchísimo lo que ha sido Sandro, el gran artista”, comentó el artista durante el concierto.

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