Picoteando el Espectáculo
Históricamente, La Vega ha sido reconocida como la ciudad "Olímpica y Culta". Hoy, su nombre resuena mundialmente gracias a la majestuosidad de su carnaval cada mes de febrero.
Sin embargo, no todo es colorido y alegría; voces tradicionales que han vivido esta festividad en cuerpo y alma comienzan a cuestionar el rumbo que ha tomado el evento, advirtiendo que podría estar reduciéndose a una simple "chercha" de tiempos modernos.
El llamado de atención de Juan Marte:
Las recientes declaraciones del profesor Juan Marte no pueden ser tomadas a la ligera por los organizadores del Carnaval Vegano (UCAVE). Su crítica es un llamado de alerta para que, de cara al próximo año, se tomen medidas que devuelvan el protagonismo a quien realmente lo merece.
El Diablo Cojuelo como eje central: Se percibe una preocupante tendencia a desplazar al activo más importante de la fiesta. El diablo cojuelo no puede quedar en un plano secundario ni ser visto como un simple "relleno" para llenar espacios.
La pérdida de esencia: Resulta grave que se esté otorgando mayor importancia a figuras y elementos ajenos a la identidad carnavalesca, priorizando el espectáculo mediático sobre la tradición folclórica.
Anfitriones por excelencia
Si bien es cierto que La Vega debe ser una anfitriona exquisita con los miles de visitantes que llegan cada domingo de febrero, esto no debe suceder a costa de sacrificar su identidad. El orden y la hospitalidad deben ir de la mano con el respeto a la historia de la ciudad.
Conclusión: El cuestionamiento de Juan Marte no es una crítica aislada "traída de la Luna". Es el sentir y critica construtiva que ven con preocupación cómo el mercantilismo amenaza con devorar la mística de la festividad de febrero más importante del país.
Esto lo picoteamos a la vista!!

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